¿Qué es la marcha automática en un niño?
Autor: Giovana Femat Roldán

Desde el nacimiento del niño, cuando empieza a patalear, comienza un período de unos doce meses en el que estos movimientos, aparentemente indiferenciados, aleatorios y sin objetivo, se transforman para permitir la aparición de la marcha bípeda, que no dejará de modificarse a lo largo de toda la vida.
Como reflejo primitivo aparece la marcha automática como una manera de supervivencia y adaptación, este reflejo de marcha automática o deambulación consiste en sostener al niño en posición vertical cogido por axilas y los pies tocan la superficie de la mesa. Debemos inclinarlo algo hacia delante. La respuesta que dará es movimientos alternantes de marcha con ambos pies.
Los reflejos neonatales deben desaparecer en torno al 4º mes de vida (siempre antes del 6º mes). Su persistencia debe considerarse como un signo de alarma de que el desarrollo psicomotor de ese niño no es normal. Pasan de ser involuntarios a voluntarios.La persistencia de estos debe hacernos sospechar de patología neurológica
¿Qué es el neurodesarrollo o desarrollo psicomotor?
El desarrollo psicomotor es aquel proceso mediante el cual el sujeto adquiere y diferencia un conjunto de funciones de tipo motor, sensitivas-sensoriales, intelectuales y afectivas que le van a permitir obtener una serie de habilidades que le permitirán cumplir las funciones que le corresponden a su edad.
Es decir, a través del movimiento el sujeto se relaciona con su medio, con los otros, generando así la posibilidad de transformar y transformar sus ideas, a través de la ideomotricidad. El tiempo de adquisición de las habilidades motoras varía de persona a persona, pero existe un promedio estandarizado de adquisición de habilidades que pueden considerar como normales como lo es la adquisición del control cefálico a los 3 meses, la sedestación a los 6 meses, la bipedestación y la deambulación a los 12 meses. Puede existir un ligero retraso entre cada individuo, pero si se dobla el tiempo de adquisición puede considerarse como patológico.

¿Que es la marcha?
La marcha es una actividad altamente compleja por la dificultad para mantener el equilibrio que implica, lo cual requiere la consideración de una gran cantidad de informaciones relativas al propio cuerpo y al ambiente. Además, estas informaciones son cambiantes y deben ponerse en relación con las de referencia para cada persona, a fin de resultar útiles para el control motor.
Los sistemas motor y perceptivo se desarrollan en los niños de forma interdependiente, a través de la exploración. De este modo, las diversas estructuras implicadas en el control motor, tanto centrales como periféricas, experimentan un progresivo desarrollo y una integración funcional que da lugar a comportamientos cada vez más complejos y coordinados. La alteración de uno de estos sistemas o de ambos y la consecuente formación deficitaria del esquema corporal podrían resultar factores limitantes para el desarrollo de un patrón de marcha correcto y adaptable.
Por este motivo, es imprescindible llevar a cabo en la valoración infantil una serie exploraciones que permitan conocer en cada niño el desarrollo de las diferentes habilidades perceptivas, cognitivas y motoras, ligadas al proceso de maduración progresiva del sistema nervioso central.
¿Qué factores intervienen en la adquisición de la marcha?
El desarrollo de la marcha infantil es un proceso especialmente complejo en el que intervienen factores motores, perceptivos y cognitivos. Desde el nacimiento, el niño integra la información recibida y realiza un progresivo control cortical sobre los patrones neuromotores innatos para desarrollar diferentes formas de locomoción hasta la marcha independiente.
La consideración de la adquisición de la marcha como un aprendizaje en situaciones de constante cambio permite comprender la marcha como acción, cuya realización implica la adquisición de nuevas capacidades de interacción y conocimientos.
¿Cuándo debo acudir a la neuropediatría?
Como todo paciente pediátrico debe acudir a control de niño sano pero cuando el tiempo de adquisición de habilidades psicomotoras se retrase, es de suma importancia la valoración por un neuropediatra, quien puede detectar si existe algún proceso que esté impidiendo el neurodesarrollo adecuado como lesiones hipóxico isquémicas en caso de la parálisis cerebral infantil o tumoraciones, de igual manera muchas entidades de origen genético inician como retraso psicomotor y discapacidad intelectual.
Si se detecta algún problema la neuropediatría podrá indicar estimulación temprana, o terapias de neurorehabilitación específica para poder lograr un neurodesarrollo adecuado. Se ha identificado además que un buen desarrollo de lenguaje facilita la adquisición de las habilidades motoras por lo que la estimulación conjunta de todas las habilidades (motora gruesa, motora fina, lenguaje, socialización) son necesarias para un adecuado neurodesarrollo.
