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Primeros auxilios para convulsiones en niños

Autor: Giovana Femat Roldán

Primeros auxilios para convulsiones en niños

Las convulsiones en niños pueden ser una experiencia aterradora tanto para el pequeño como para quienes lo rodean. Sin embargo, conocer cómo actuar puede marcar una gran diferencia en el manejo de la situación y en la seguridad del niño. A continuación, se aborda cómo se presentan las convulsiones en niños, qué hacer durante un episodio y cómo proporcionar primeros auxilios de manera eficaz.

¿Cómo se presentan las convulsiones en niños?

Las convulsiones ocurren debido a una actividad eléctrica anormal en el cerebro y pueden variar ampliamente en su presentación. Los tipos más comunes de convulsiones en niños incluyen:

Existen las convulsiones generalizadas tónico-clónicas, estas son las más llamativas y suelen comenzar con una rigidez corporal (“fase tónica”), seguida de movimientos rápidos y repetitivos (“fase clónica”). El niño llega a perder el conocimiento, y puede presentar dificultad para respirar momentánea y babear excesivamente. Al terminar la crisis se presenta el periodo postictal, en el cual el niño permanece somnoliento y desorientado, esto suele tener una duración de 10-60 minutos. Cuando estas crisis duran más de 5 minutos o se presentan una tras otra pueden poner en peligro la vida del niño, por lo que requieren atención inmediata en un hospital.

Existen otro tipo de crisis convulsivas como las crisis de ausencia que se caracterizan por episodios breves de desconexión, en los que el niño parece estar mirando al vacío. Puede haber movimientos sutiles, como parpadeo rápido o masticación leve. Este tipo de crisis duran pocos segundos y no se presentan con los movimientos de las crisis tónico-clónicas.

También existen las crisis convulsivas focales que solo afectan solo una parte del cerebro, por lo que los síntomas pueden limitarse a un área del cuerpo, como temblores en un brazo o una pierna. El niño puede estar consciente o no durante el episodio.

Primeros auxilios durante una convulsión

Es esencial mantener la calma y actuar de manera segura para proteger al niño mientras ocurre la convulsión. Sigue estos pasos:

  • Mantén la calma:

Aunque las convulsiones pueden ser impactantes, mantener la serenidad te ayudará a actuar de manera eficaz.

  • Evita sujetar al niño:

No intentes restringir los movimientos convulsivos; esto puede causar lesiones.

  • Protege al niño de lesiones:

Retira objetos cercanos que puedan representar un riesgo, como muebles o juguetes duros. Si es posible, coloca una almohada o algo suave bajo su cabeza.

  • Coloca al niño de lado:

Esto ayuda a evitar que se atragante con saliva, vómito o secreciones.

  • Nunca introduzcas nada en su boca:

Es un mito que los niños puedan “atravesarse” la lengua durante una convulsión. Intentar abrir su boca puede causar lesiones graves, como daño dental o asfixia.

  • Observa y cronometra la convulsión:

Usa un reloj o tu teléfono para medir la duración del episodio. Incluso, de ser posible, es útil si alguien graba con su teléfono la convulsión ya que, en caso de ceder en pocos segundos, le será de gran utilidad al médico verla para identificar el tipo de crisis convulsiva Una convulsión que dure más de cinco minutos es una emergencia y requiere atención médica inmediata.

  • No intentes dar medicamentos o líquidos:

Espera a que la convulsión termine y el niño recupere la conciencia por completo antes de intentar que tome algo.

  • Permanece con el niño:

Ofrece consuelo y tranquilízalo una vez que el episodio haya terminado. Los niños suelen sentirse confundidos o somnolientos después de una convulsión.

¿Cuándo buscar ayuda médica?

Aunque algunas convulsiones, como las febriles, suelen resolverse sin complicaciones, hay situaciones que requieren atención médica inmediata:

  • Si la convulsión dura más de cinco minutos.
  • Si el niño tarda en recuperar la conciencia después de que termine la convulsión.
  • Si presenta dificultad para respirar o coloración azulada en los labios.
  • Si es la primera vez que el niño tiene una convulsión.
  • Si la convulsión ocurre después de un golpe en la cabeza.
  • Si hay varias convulsiones seguidas sin recuperación completa entre ellas.