Neuropediatra en Monterrey

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¿Quién se encarga de diagnosticar el TDAH?

En el TDAH es necesario un abordaje multidisciplinar, es decir, que intervengan diferentes profesionales durante el proceso.

Es recomendable evaluar en profundidad el perfil cognitivo de cada paciente y para ello recomendamos una exploración neuropsicológica con un especialista, en este caso un neuropsicólogo acreditado.

Si se detecta alguna afección médica, es posible que se requieran pruebas complementarias, que se deben llevar a cabo por parte de un neuropediatra, en servicios de neurología, radiología o genética, según el caso.

 ¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico es clínico, pero puede estar indicada la realización de pruebas complementarias para descartar otras patologías, siempre orientadas por la historia clínica:

Se realiza a través de pruebas neuropsicológicas que sirven para evaluar el rendimiento del paciente en un amplio espectro de tareas y nos aportan información sobre todas las esferas de la cognición.

Ayudan a ver la magnitud del problema, por la variedad de síntomas asociados con el problema principal, además de diferenciarlo, ya que podemos encontrar desde pacientes con discapacidad primaria para la lectura hasta otros que tengan problemas emocionales y sociales, una posible discapacidad intelectual o altas capacidades.

La evaluación neuropsicológica también se utiliza en adultos, para descartar alguna patología neurológica o mental y agilizar el diagnóstico diferencial con trastornos de personalidad.

Otras pruebas complementarias son: Electroencefalograma (EEG)- si se sospechan ausencias o algún otro tipo de crisis epiléptica. Y RM cerebral- solo si se sospecha un daño cerebral, si hay anomalías en la exploración neurológica o si se sospecha un cuadro neurodegenerativo.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo. Afecta al lenguaje, la comunicación, el aprendizaje, la atención y la capacidad para expresar y canalizar las emociones.   

Es un trastorno crónico del desarrollo neuropsiquiátrico, frecuentemente diagnosticado en la infancia y que puede persistir en la edad adulta. Se caracteriza por síntomas manifiestos de desatención y/o impulsividad-hiperactividad. Causa problemas en múltiples áreas de funcionamiento de la persona y dificulta su desarrollo social, emocional y cognitivo.

 ¿Qué manifestaciones clínicas pueden presentar los pacientes de TDAH?

No todas las personas con TDAH presentan las mismas características, en cada paciente predomina alguna de ellas: déficit de atención, hiperactividad-impulsividad o las dos por igual. Algunos presentan:

  • Falta de atención a los detalles y a los aspectos globales. El paciente comete errores por descuido.
  • Dificultad para mantener la atención sostenida en tareas o actividades lúdicas y académicas.
  • Se distrae fácilmente con estímulos irrelevantes.
  • Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  • No sigue instrucciones ni finaliza tareas (empieza muchas a la vez y no termina ninguna).

Algunos síntomas que se presenta de alerta:

  • Pobre rendimiento académico desde edades primerizas
  • Dificultades en comprensión lectora o en velocidad lectora
  • Dificultad para mantener la atención durante largos períodos o durante toda la jornada académica
  • Incapacidad o afectación en su funcionamiento diario en otras esferas de su día a día (hobbies, tareas de casa, relación con sus familiares y amigos)

Neuropsicología en el TDAH

El abordaje neuropsicológico del TDAH se demuestra como una herramienta capaz de identificar alteraciones en los procesos cognitivo-ejecutivos y de proporcionar a los sujetos estrategias metacognitivas de orden superior, que podrían mejorar su capacidad de aprendizaje y de autorregulación de la conducta. 

En cuanto a la psicoterapia, la que más evidencia tiene es la terapia conductual, que debe ser la primera opción en el TDAH del preescolar (4-5 años). La terapia conductual junto a los cambios en el ambiente permite mejorar la interacción entre padres e hijos y reducir las conductas disruptivas, de manera que se favorezca el aprendizaje, junto a las adaptaciones metodológicas y ambientales en el aula.

Abordaje terapéutico en el trastorno de déficit de atención

Como toda afección crónica, el manejo del TDAH requiere de un abordaje integral, en el que el médico responsable coordine todas las acciones encaminadas a mejorar la calidad de vida del paciente.

Dentro de los tratamientos no farmacológicos se encuentra la psicoeducación y la psicoterapia, los cuales deben ser el tratamiento de elección en los menores de 6 años. Se debe realizar una intervención psicoeducativa con los padres, que puede realizarse de manera individual o grupal, e intervenciones psicopedagógicas en la escuela.

Respecto a los tratamientos farmacológicos, los fármacos autorizados para el tratamiento del TDAH se dividen en dos grupos en función del perfil principal de su mecanismo de acción: estimulantes y no estimulantes. Los fármacos estimulantes actúan como inhibidores selectivos de la recaptación presináptica de la dopamina. El más conocido, por ser el más antiguo, es el metilfenidato.  

¿Cuáles son las causas del TDAH?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico complejo cuya causa exacta aún no se comprende completamente. Sin embargo, la investigación ha identificado varios factores que pueden contribuir a su desarrollo. Estos factores pueden ser genéticos, biológicos, ambientales o una combinación de ellos. A continuación, se describen en detalle las posibles causas del TDAH:

Factores Genéticos

  • Herencia:

El TDAH tiende a ser hereditario. Los niños con un pariente cercano que tiene TDAH tienen una mayor probabilidad de desarrollar el trastorno.

  • Genes Específicos:

Se han identificado varios genes que pueden estar implicados en el TDAH, incluyendo aquellos relacionados con la dopamina, un neurotransmisor crucial para la regulación de la atención y el comportamiento.

Factores Biológicos

  • Funcionamiento Cerebral:

Estudios de neuroimagen han mostrado diferencias en la estructura y función cerebral de personas con TDAH, particularmente en áreas involucradas en la atención, el control de impulsos y la regulación de la actividad motora.

  • Neurotransmisores:

Desbalances en neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina pueden afectar la capacidad de concentración y el control de impulsos.

Factores Ambientales Prenatales y Perinatales

  • Exposición Prenatal a Sustancias:

El consumo de alcohol, tabaco y drogas durante el embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de TDAH en los hijos.

  • Complicaciones en el Embarazo y el Parto:

Problemas como el parto prematuro, bajo peso al nacer y complicaciones durante el parto pueden estar relacionados con el TDAH.

  • Exposición a Toxinas:

La exposición prenatal a toxinas ambientales, como el plomo, también puede aumentar el riesgo.

Factores Ambientales y Psicosociales

  • Estrés Familiar:

Un ambiente familiar estresante, con conflictos y disfuncionalidades, puede agravar los síntomas del TDAH.

  • Experiencias Traumáticas:

Eventos traumáticos en la vida temprana, como el abuso o la negligencia, pueden contribuir a problemas de atención y comportamiento impulsivo.

  • Falta de Estructura y Estabilidad:

La ausencia de rutinas y una estructura clara en el hogar y la escuela pueden dificultar el manejo de los síntomas del TDAH.

Factores Nutricionales y del Estilo de Vida

  • Deficiencias Nutricionales:

Falta de ciertos nutrientes esenciales, como ácidos grasos omega-3, hierro y zinc, podría estar relacionada con el TDAH.

  • Dieta Alta en Azúcar y Aditivos:

Aunque la evidencia no es concluyente, algunos estudios sugieren que una dieta alta en azúcar y ciertos aditivos alimentarios podría exacerbar los síntomas en algunos niños.

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