Reflejo de Moro: Ausencia o persistencia en recién nacidos
Autor: Giovana Femat Roldán

El reflejo de Moro, también conocido como “reflejo del sobresalto”, es uno de los reflejos primitivos más importantes que se evalúan en los primeros días de vida de un recién nacido. Su presencia, simetría y desaparición a tiempo ofrecen información clave sobre la maduración del sistema nervioso central. Desde la perspectiva de un neuropediatra, entender la importancia del reflejo de Moro es fundamental para detectar de manera oportuna posibles alteraciones neurológicas en el recién nacido.
A continuación, se explicará qué es el reflejo de Moro, en qué momento debe aparecer y desaparecer, y qué puede indicar su ausencia o persistencia en el desarrollo del bebé.
¿Qué es el reflejo de Moro?
El reflejo de Moro es una respuesta automática e involuntaria del sistema nervioso del recién nacido ante un estímulo repentino, como un ruido fuerte o un cambio brusco en la posición. Consiste en tres fases claramente visibles:
- Apertura brusca de los brazos con extensión de las manos y los dedos.
- Llanto o expresión de sobresalto.
- Flexión de los brazos y acercamiento de las manos al centro del cuerpo, como si el bebé buscara aferrarse a algo.
Este reflejo aparece desde la semana 28 de gestación y está presente de forma completa a partir de la semana 37, siendo una herramienta clínica útil para evaluar el desarrollo neurológico intrauterino y postnatal.
¿Cuándo desaparece el reflejo de Moro?
En condiciones normales, el reflejo de Moro desaparece entre los 4 y 6 meses de edad. Este proceso está directamente relacionado con la maduración del cerebro, específicamente con el desarrollo del control motor voluntario por parte de la corteza cerebral.
La desaparición progresiva del reflejo de Moro forma parte de un patrón esperado en el desarrollo del sistema nervioso central. Si este reflejo permanece activo más allá de los seis meses, puede ser una señal de alerta.

¿Qué indica la ausencia del reflejo de Moro?
La ausencia del reflejo de Moro en un recién nacido debe siempre llamar la atención del neuropediatra. Puede estar asociada a varias condiciones neurológicas o musculoesqueléticas. Algunas de las causas más frecuentes incluyen:
- Parálisis braquial obstétrica, especialmente si el reflejo está ausente de un solo lado.
- Daño neurológico severo como anoxia perinatal o encefalopatía hipóxico-isquémica.
- Malformaciones del sistema nervioso central.
- Hipotonía severa o trastornos neuromusculares congénitos.
La ausencia bilateral del reflejo de Moro suele indicar una alteración neurológica global y debe ser evaluada de forma urgente.
¿Qué indica la persistencia del reflejo de Moro?
Cuando el reflejo de Moro persiste más allá de los seis meses, puede estar relacionado con una falta de maduración neurológica, lo que podría derivar en dificultades en el desarrollo psicomotor. Algunas condiciones asociadas son:
- Parálisis cerebral infantil.
- Retraso en el desarrollo motor.
- Trastornos del neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista (TEA).
- Lesiones cerebrales prenatales o perinatales.
La persistencia de reflejos primitivos interfiere con la adquisición de habilidades motoras voluntarias, como el control cefálico, el volteo, la sedestación y, posteriormente, la marcha.
Además, en algunos niños, el reflejo de Moro persistente puede relacionarse con hipersensibilidad al estímulo, lo que genera sobresaltos frecuentes y dificultad para calmarse. Esto puede afectar el sueño, la alimentación y el vínculo afectivo.
¿Cómo evalúa un neuropediatra el reflejo de Moro?
La exploración neurológica del recién nacido incluye una serie de maniobras clínicas realizadas por el neuropediatra. Para valorar el reflejo de Moro, el especialista sostiene suavemente al bebé y simula una caída súbita hacia atrás, cuidando siempre su seguridad. La respuesta debe ser simétrica y rápida. Cualquier alteración en esta respuesta será integrada dentro del contexto clínico y, de ser necesario, se solicitarán estudios de imagen como una ecografía transfontanelar o una resonancia magnética cerebral.
Importancia del seguimiento neurológico en el desarrollo infantil
Detectar de forma temprana la ausencia o persistencia del reflejo de Moro permite iniciar intervenciones oportunas, como fisioterapia neurológica, estimulación temprana o incluso estudios especializados. En el contexto de una atención neuropediátrica, el reflejo de Moro se convierte en una ventana hacia el funcionamiento del cerebro en sus etapas más tempranas.
Conclusión
El reflejo de Moro no es solo una curiosidad del desarrollo infantil, sino un indicador neurológico crucial en los primeros meses de vida. Su presencia, simetría, desaparición y respuesta adecuada son señales de un sistema nervioso que se está desarrollando correctamente. Por el contrario, su ausencia o persistencia pueden ser las primeras manifestaciones de un trastorno neurológico.
El seguimiento por parte de un neuropediatra es esencial para garantizar un desarrollo neurológico saludable. Si un padre o cuidador nota que el bebé no responde al sobresalto o sigue mostrando el reflejo más allá de los seis meses, es recomendable acudir a una valoración especializada.
