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Signos tempranos de epilepsia en niños

Autor: Giovana Femat Roldán

Signos tempranos de epilepsia en niños

Los signos tempranos de epilepsia en niños pueden ser sutiles y, en algunos casos, difíciles de reconocer, especialmente porque los síntomas pueden variar según el tipo de epilepsia. A continuación, se describen algunos de los signos que los padres o cuidadores deben observar:

1. Convulsiones visibles

Las convulsiones son el signo más claro de epilepsia, pero pueden variar significativamente en apariencia:

  • Convulsiones tónico-clónicas (gran mal):

El niño puede perder el conocimiento, tener rigidez en el cuerpo y sacudidas repetitivas de las extremidades. Pueden durar de segundos a minutos y generalmente son seguidas por un estado de confusión o somnolencia.

  • Ausencias (petit mal):

Estas son más difíciles de detectar ya que el niño parece simplemente «desconectarse» por unos segundos. Pueden no presentar sacudidas, solo una mirada fija o parpadeo rápido.

2. Cambios de comportamiento

  • Cambios repentinos de estado de ánimo:

Un niño puede presentar cambios inesperados de comportamiento, como irritabilidad, confusión o episodios de llanto o risa sin razón aparente.

  • Déficits en la atención:

En algunos casos, un niño con epilepsia puede mostrar dificultades para concentrarse, tener episodios de distracción que duran solo unos segundos y ser difíciles de diferenciar de la falta de atención típica.

3. Movimientos inusuales

  • Movimientos repetitivos:

A veces los niños con epilepsia muestran movimientos repetitivos, como parpadeo constante, chupeteo de labios o sacudidas rápidas en una mano o pierna.

  • Temblores breves:

Episodios de temblores o sacudidas musculares que duran solo unos segundos, conocidos como mioclonías, también pueden ser un signo de epilepsia.

4. Pérdida temporal de la capacidad de respuesta

Un signo importante es cuando el niño parece estar «desconectado» del entorno, incluso durante actividades normales como el juego o la conversación. Durante estos episodios, puede no responder a su nombre o a estímulos externos.

5. Dificultades para hablar o entender

Algunos niños pueden experimentar problemas temporales de lenguaje, como dificultad para articular palabras o entender lo que se les dice. Esto puede ocurrir durante o después de una convulsión.

6. Problemas del sueño

  • Despertar con confusión:

Algunos niños con epilepsia pueden experimentar convulsiones durante el sueño. Si un niño se despierta confuso o desorientado sin motivo aparente, podría ser una señal.

  • Movimientos inusuales al dormir:

Movimientos repetitivos o sacudidas mientras el niño duerme también pueden estar relacionados con episodios epilépticos nocturnos.

7. Sensaciones inusuales

Algunos niños con epilepsia pueden describir sensaciones extrañas o inusuales antes de una convulsión, como hormigueo, mareos o una sensación de déjà vu. Aunque es más difícil identificar estas señales en niños pequeños que aún no tienen la capacidad de expresarse, los cambios repentinos de comportamiento o incomodidad pueden indicar estos síntomas.

8. Retrocesos en el desarrollo

En algunos casos, los niños que presentan epilepsia pueden empezar a mostrar un retroceso en habilidades previamente adquiridas, como el habla, la movilidad o el control motor fino.

Es importante recordar que no todos los episodios de convulsiones en niños son necesariamente un indicio de epilepsia. Si un niño presenta alguno de estos signos, se recomienda buscar la opinión de un neurólogo pediátrico, ya que un diagnóstico y tratamiento temprano pueden mejorar significativamente la calidad de vida del niño y reducir el impacto de la epilepsia en su desarrollo.

¿Qué es una crisis epiléptica?

Es un evento súbito y de corta duración, caracterizado por una actividad neuronal anormal y excesiva o bien sincrónica en el cerebro. Las crisis epilépticas suelen ser transitorias, con o sin disminución del nivel de conciencia , con o sin movimientos convulsivos y otras manifestaciones clínicas.

¿Que es una encefalopatía epiléptica?

Las encefalopatías epilépticas se definen como aquellas epilepsias en las que la actividad epiléptica por sí misma (en forma de crisis repetidas o actividad epileptiforme interictal) se relaciona con un estancamiento o regresión en el desarrollo.

¿Cómo se clasifica la epilepsia?

La clasificación de las crisis o ataques, pretende brindar una información fundamentalmente en relación con la localización topográfica de la actividad paroxística en la corteza cerebral. 

  • Crisis focales:

Pueden cursar o no con alteración de la conciencia. Cuando se inicia en un grupo de neuronas y a su vez podrá expresarse con manifestaciones clínicas y EEG localizadas al área que dio inicio o generalizarse al resto de la corteza secundariamente. De acuerdo al área específica que motiva la expresión clínica, se presentan síntomas motores, somato-sensoriales, psíquicos o autonómicos.  

  • Crisis generalizadas:

Cuando se inicia en la totalidad de las neuronas simultáneamente y por tanto se acompañan habitualmente de pérdida de la conciencia. a) Tónica. b) Clónica c) Tónico – clónica. d) Ausencia. e) Mioclónica. f) Atónicas g) Astásica

¿Cómo se realiza el diagnóstico de epilepsia?

El diagnóstico de epilepsia es clínico siendo imprescindible para ello la recurrencia de las crisis, significa que no existe ningún examen complementario que la defina. No hay epilepsia sin crisis por más anomalías electroencefalográficas que existan. El EEG se realiza para precisar si hay o no actividad paroxística, la intensidad de la misma, área de la corteza cerebral que descarga, si secundariamente se propaga, tipo de paroxismo presente. Los estudios imagenológicos (tomografía axial computarizada (TAC), resonancia magnética nuclear (RMN)) tienen su indicación fundamental en la detección de la causa de la epilepsia; en la búsqueda de disgenesias cerebrales.

Recordar que el sistema nervioso y la piel tienen el mismo origen embrionario por lo que es de extrema importancia el examen detallado y minucioso de la piel buscando lesiones que permitan clasificar a los pacientes dentro de los síndromes neurocutáneos. Importante es además la búsqueda de dismorfias que oriente hacia un posible síndrome genético, lo cual conlleva a estudios por parte de dicha especialidad. 

¿Cuales son los diagnósticos diferenciales de la epilepsia?

  • Crisis anóxicas: Espasmos del sollozo, síncopes.
  • Crisis psíquicas: Simulación, rabietas, pseudocrisis. 
  • Trastornos del sueño: Terror nocturno, sonambulismo, alucinaciones hipnagógicas. – Trastornos motores: Tics, tortícolis paroxística, estremecimientos. 
  • Otros: Ensoñaciones, vértigos, migrañas.

¿Cuál es el tratamiento de la epilepsia?

Una vez realizado el diagnóstico, el tratamiento debe iniciarse lo antes posible para evitar la aparición de nuevas crisis. La intervención farmacológica está encaminada a:

  • Prevenir la epileptogénesis (acción anti epileptogénica y neuroprotectora). 
  • Tratar las crisis (acción anticonvulsivante). 
  • Evitar la progresión de la epilepsia (acción modificante de la enfermedad).
  • Tratar la epilepsia crónica y a menudo fármaco resistente (acción preventiva o modificadora del fármaco resistencia).

Aspectos importantes a tener en cuenta:

  • No existe el fármaco ideal y a pesar de que muchas drogas son altamente eficaces no es posible determinar cuál será la más efectiva para cada paciente.
  • Es importante clasificar bien el tipo de crisis y ciertas condiciones que pueda tener el paciente para iniciar con el fármaco más indicado. 
  • Se debe iniciar por la tercera parte de la dosis e ir aumentando lentamente de acuerdo a la vida media de la droga, la respuesta al medicamento y las reacciones secundarias que puedan presentarse.
  • Debe intentarse el uso (siempre que sea posible) en monoterapia. e) Debe orientarse a los familiares acerca de las reacciones secundarias derivadas de la medicación.

¿La epilepsia se cura o se puede dejar de tomar medicamentos?

La epilepsia no se cura pero puede remitir debido a la madurez del SNC cuando crecen los niños. Debe plantearse epilepsia en remisión después de un periodo entre 3 y 5 años sin crisis y EEG normal o en vías de normalización. Se disminuirá el medicamento de manera escalonada y en un periodo entre 3 y 6 meses. Si reaparecieron las crisis debe instaurarse el tratamiento.